Desde 1983

Año XXXIV

Artesanía de Clavecines

El Clave Bien Templado

ANUARIO DE DIVULGACIÓN CLAVECINÍSTICA

Escrito por Carlos Caramés

       

Supuesto clave de Ruckers con 61 teclas en cada teclado. Foto: Cité de la Musique, Paris

En la Francia del XVIII aparecían por doquier supuestos claves flamencos del siglo anterior, sobre todo de la familia Ruckers, mis en ravalement, es decir ampliados y “mejorados” por un luthier francés. Sin duda los claves flamencos antiguos eran muy codiciados, sobre todo por su bella decoración, y en consecuencia se puso de moda construir un clave nuevo (siempre de dos teclados) y hacerlo pasar por otro de Ruckers mis en ravalement. Así un instrumento que originalmente nunca sobrepasaba las 4 octavas (octava corta en el bajo, 50 teclas) ni los 79 cm de anchura exterior, pasaba a tener 5 octavas largas con 61 teclas y 90 cm. o más de anchura. El escándalo no está en el engaño, sino en que ahora creamos que esa ampliación es posible. Un clave ya construido no puede serrarse a lo largo, ampliarse a lo ancho y volverse a cerrar por el lado, eso es absolutamente imposible. De modo que proclamamos bien claro: sólo pueden considerarse instrumentos originales de Ruckers aquéllos que tienen las dimensiones originales. En esas dimensiones cabe bien un teclado de 4 octavas con octava baja cromática en vez de corta.

 

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